viernes, 4 de octubre de 2013

Capítulo 1

Carla corre por las calles de Salamanca. ¡No puede creer que ya esté aquí! Ha tardado en arreglarse varias horas, y es que una no ve a su guapísimo novio andaluz todos los días. Se ha puesto unos vaqueros azul marino, unos tacones rojos y una camiseta de tirantes de los Rolling Stones aunque en el último momento ha cogido una cazadora de cuero. También se ha maquillado  ¡y hasta ha ido a la peluquería!
Tiene tantas ganas de ver a Víctor… Llevan sin verse casi cuatro meses. Desde que, en Semana Santa se fue a pasar una semana con sus padres a Sevilla. Ya casi ha llegado a la estación de autobuses. Empieza a sentir ese familiar cosquilleo de mariposas revoloteando por su estómago.
Recuerda el día en que se conocieron: Fue hace un año. Ella estaba pasando el verano en Sevilla con su prima Ana, que al final la dejó plantada para irse con su novio. El caso es que Carla decidió irse a la playa y relajarse un poco tras los exámenes finales. Hacía un día estupendo para tomar el sol. Y eso es lo que hizo Carla hasta que inexplicablemente se puso a llover muchísimo. Una tormenta de verano. Rápidamente recogió todas sus cosas y echó a correr hacia la parada de autobuses. Sólo se le ocurre a ella irse a la playa más lejana de su casa… ¡pero le habían dicho que era tan bonita…! Cuando llegó a la parada estaba caladita hasta los huesos y, para colmo el autobús acababa de salir. Ahora tendría que esperar hasta el de las ocho y media.
-          Deberías quitarte esa ropa – dijo una voz a sus espaldas. – te vas a resfriar – añadió al ver la expresión de Carla.
-          ¿No me digas? – dice ella cruzándose de brazos – No puedo cambiarme, he perdido el autobús y vivo a la otra punta.
-          Si quieres te presto algo de ropa – Dice el chico. – Vamos, mi casa está aquí al lado.
-          No…
-          Te prometo que no soy un violador ni nada por el estilo.
-          Si lo fueras tampoco me dirías nada.
-          Cierto. Pero no lo soy. Se nota que no eres de por aquí, eres demasiado desconfiada. ¿De dónde eres?
-          De Salamanca. -  responde ella abrazándose a sí misma. Tiene mucho frío.
-          Vamos a mi casa, te cambias de ropa y tomas una café mientras me cuentas el por qué de tu viaje ¿Vale?
-          De acuerdo – accede al fin.
Desde aquel día habían vuelto a quedar varios más y poco a poco se enamoraron. A los ojos de Carla, Víctor era el chico perfecto. Era moreno con los ojos oscuros. Muy guapo, atleta… y muy cariñoso.
Le vio bajar del autobús con un ramo de flores. Él le sonríe de esa manera que tanto le gusta y antes de darse cuenta están fundidos en un abrazo y un beso que ambos tanto anhelaban.



2 comentarios :

  1. Tiiiia es genial, no sabia que escribieses tan bien! Vas a hacer n libro? Yo me lo leo:))

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    1. Gracias Tees :)))) si voy a hacer un libro llevo 14 cap ya lps subire jeje

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